Tradicionalmente, era agosto el mes elegido por los españoles para sus vacaciones de verano: las empresas, los comercios cerraban a cal y canto y los niños estaban en casa, así que era el momento perfecto para salir en familia. Poco a poco esta costumbre se flexibilizó y se ha repartido bastante con el mes de julio, elegido por muchos para disfrutar lo antes posible de su merecido descanso.
El mes que sigue estando más ‘libre’ de turistas es septiembre, en el que las familias ya no pueden viajar por la vuelta al cole. Los precios bajan, hay menos gente, el clima es más benigno……